El viernes fui a un taller de bordado que inauguraba una muestra sobre costura y bordado, era muy linda, había máquinas de coser antiguas, una rueca antiquísima con un diseño inusual (al menos para mí) muchas fotos, muestras de puntos e historias.
La invitación era llevar bastidor y tijera, allí nos prestaron tela, aguja e hilos de colores. Yo improvisé estos pajaritos. ¿Qué tul? ¡Me quedaron re simpáticos!
Dedicado a los emplumados que se comen las migitas de pan que sacudo en el patio.
Qué lindos Lu!! Súper simpáticos!! Dónde los vas a poner?? Besosss
ResponderEliminar¡Cuidado! ¡Bordar también es adictivo, ja ja ja1 Muy lindos los pichoncitos, besos
ResponderEliminarTe quedaron muy monos loas pajaritos :)
ResponderEliminarTengo muchas ganas de aprender a coser y bordar también... quizás pronto :Þ
Ah! Y gracias por visitar y comentar en mi última entrada! Mi amiga Kristín Hrund es un amor... nunca nadie había preparado dulce de leche casero para mí! Y menos aún en un lugar donde nadie conoce el dulce de leche!
Besines.
UYYYYYY te quedaron RE lindos! me encantó la dedicatoria :o) hiciste dibujito antes o así a aguja alzada?
ResponderEliminaramorosor total!